Los familiares de los 43 y otros normalistas de la normal en Guerrero llegaron en 17 camiones y les fueron decomisados 59 explosivos; nadie fue detenido
Los familiares de los 43 y otros normalistas de la normal en Guerrero llegaron en 17 camiones y les fueron decomisados 59 explosivos; nadie fue detenido

A tres días de que comience el Mundial de Futbol, ya están en la Ciudad de México las madres y padres de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, que llegaron en 17 autobuses, acompañados de estudiantes de las normales de Guerrero y Chiapas. Esos contingentes se suman desde este lunes a los maestros de la CNTE y sus demandas por abrogar la ley del ISSSTE, a los okupas que rechazan el desalojo de viviendas y a otros colectivos obradoristas que, por años, han sido protagonistas de protestas contra el gobierno en turno y ahora amenazan con sabotear la fiesta mundialista.
Los de Ayotzinapa llegaron por la caseta de Tlalpan, donde fueron interceptados por la policía capitalina que, tras una revisión, les decomisó 59 bombas caseras, pero por esos hechos nadie fue detenido.
Tras permanecer retenido durante varias horas, el convoy recibió autorización para continuar su recorrido hacia la capital. Funcionarios federales señalaron que la revisión respondió a reportes ciudadanos sobre la posible transportación de explosivos y que el objetivo fue garantizar la seguridad de los propios manifestantes y de terceros.

Los familiares de los 43 desaparecidos anunciaron conferencias, mítines, volanteos y manifestaciones para mantener vigente la exigencia de verdad y justicia en el caso Ayotzinapa, pero también en una visita al monumento por sus hijos en avenida Reforma, señalaron que están a favor de las demandas del magisterio y que "respaldaremos las acciones para que tengan pensiones adecuadas".
“Queremos decirles que el movimiento de los 43 respalda al movimiento de la CNTE por los derechos legítimos que tienen los trabajadores de la educación”.
— La Aurora (@AuroradeMexico) June 8, 2026
Con ese mensaje, integrantes del movimiento de Ayotzinapa llegaron a la Ciudad de México para sumarse a las movilizaciones en… pic.twitter.com/eFtD5zrdVX
La presencia de los normalistas ocurre en medio de la escalada de protestas de la CNTE, organización que mantiene bloqueos y movilizaciones para exigir la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la recuperación de un sistema solidario de pensiones y mejoras salariales. La propia autoridad capitalina informó que los contingentes de Ayotzinapa viajaron a la Ciudad de México para respaldar las acciones del magisterio disidente.
En las vallas que fueron colocadas afuera del ahora llamado Estadio Banorte, ya también grafitearon los llamados okupas, esos que por décadas han invadido predios, al amparo de Asamblea de Barrios y otros organismos antes perredistas, ahora morenistas y que amenazan con sumarse a la CNTE en reclamo de los desalojos.
Esos organismos han sido cercanos a Morena y a Andrés Manuel López Obrador desde siempre. La desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014 se convirtió en uno de los principales símbolos de inconformidad social durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Paralelamente, la CNTE encabezó una larga resistencia contra la reforma educativa impulsada por el gobierno federal.
Durante la campaña presidencial de 2018, Andrés Manuel López Obrador incorporó ambos temas a su discurso público. El entonces candidato prometió esclarecer el caso Ayotzinapa y revisar la reforma educativa que combatía la CNTE. Tras su triunfo electoral, una de sus primeras acciones fue crear una comisión para la verdad sobre Ayotzinapa y promover la cancelación de la reforma educativa impulsada en el sexenio anterior.

Aunque ni la CNTE ni los padres de los 43, ni los okupas formaron parte de una coalición electoral con Morena, esas causas sociales fueron utilizadas como ejemplos de las demandas de justicia y transformación que López Obrador colocó en el centro de su narrativa política durante la elección presidencial de 2018, una contienda que terminó con más de 30 millones de votos a su favor.
Asimismo, la actual presidenta Claudia Sheinbaum se refería al tema de los 43 de Ayotzinapa como un asunto en el que respaldaba la postura del gobierno federal y de la CNTE, desde su gestión como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, había manifestado que sus demandas eran históricas y necesarias de resolver porque se les había maltratado en el periodo neoliberal, mientras que ahora asegura que quienes se manifiestan no son maestros y que los "provocadores" los han infiltrado, pero que no cederá el gobierno a sus presiones.

Por lo pronto, los colectivos además de la CNTE y los 43 amenazan con subir el tono de su protesta y castigar varias zonas de la capital mexicana, a sus reclamos se sumarán el día de la inauguración del Mundial de futbol, el próximo 11 de junio, las movilizaciones de otros grupos como las madres buscadoras, los campesinos, los transportistas, los jubilados de Pemex y CFE y otros colectivos, mismos que pretenden reunirse a las afuera del Estadio Azteca (ahora Banorte).

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