Si la transformación prometida por los gobiernos de Morena se trataba de lastimar a la población más vulnerable, ese objetivo se va alcanzando también en materia de prevención para la salud.
Los más diversos análisis sobre el incremento de casos de sarampión en México coinciden en la causa principal: la baja cobertura de vacunación. Desde 1980, el gobierno mexicano operó campañas de vacunación, pasando de las jornadas específicas a la institucionalización, en 1993, de tres semanas nacionales de salud cada año. La cartilla nacional de vacunación fue documento necesario para la inscripción de menores al sistema de educación y otros servicios públicos y privados. Las últimas semanas nacionales de salud previas a la llegada de López Obrador al gobierno federal fueron del 17 al 23 de febrero y del 28 de mayo al 1 de junio de 2018. Durante la administración del primer gobierno morenista, los programas de salud se limitaron a acciones sectoriales y/o campañas específicas por enfermedad, como fueron las de Covid e influenza, sin contemplar un programa de inmunización integral con múltiples vacunas simultáneas. El diputado Éctor Ramírez Barba ha informado permanentemente los subejercicios en los presupuestos etiquetados para este fin.
Ante la alerta de una pandemia por llegar, el gobierno obradorista eligió desmantelar el sistema de producción, adquisición y distribución de vacunas y medicamentos y desaparecer el Seguro Popular para inventar instituciones de servicios de salud que, hasta la fecha, no están entregando buenos resultados. A partir de la llegada de AMLO al gobierno, los recién nacidos en hospitales públicos dejaron de recibir las vacunas necesarias y enfermedades como la tosferina y el sarampión resurgieron en distintas regiones del país.
Ante la aparición del brote epidémico de sarampión en febrero de 2025, la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud de Naciones Unidas advirtió a las autoridades mexicanas que México podría salir de la lista de países libres de la enfermedad. El gobierno de Claudia Sheinbaum reaccionó y anunció el retorno de las semanas nacionales de vacunación. La primera integral y única -hasta la fecha-, se llevó a cabo del 26 de abril al 3 de mayo de 2025.
Los contagios se han incrementado, sobre todo en los últimos dos meses. La jefa del Ejecutivo (y del Legislativo y del Judicial) ha insistido durante sus “mañaneras” en los llamados a la calma, asegurando que su gobierno cuenta con millones de dosis de vacunas a lo largo y ancho del país. Autoridades de salud federales y estatales han comenzado a informar sobre un programa emergente de vacunación. La jefa del gobierno de la Ciudad de México, en sus repetidos intentos por modificar la realidad a través de su discurso, desea impedir que se informe cuáles son las alcaldías más afectadas, mientras sus propios funcionarios dan a conocer múltiples puntos de vacunación que no necesariamente han sido instalados o cuyos horarios no cumplen con la promesa debido a la alta demanda.
Y de la vacuna Patria, ya ni hablar. Otro ejemplo de que la ineptitud, la mentira y la impunidad caracterizan a los gobiernos guindas.
