Culiacán, Sin.- Sinaloa tiene un enorme vacío político: la falta de partidos útiles a la sociedad. Ninguno se ha ocupado en construir un proyecto o una alternativa de gobierno. Ni siquiera tratan de fortalecer su vinculación con la ciudadanía. Los partidos en el gobierno, Morena y aliados, consideran que no se ocupa. Los opositores no pueden o no quieren hacerlo. Ambos renunciaron a sus responsabilidades políticas.
Por eso el escenario hoy es catastrófico. Al poder Ejecutivo estatal todo se le desmorona a su alrededor. El Legislativo tiene una agenda divorciada de las emergencias sociales. El poder Judicial no actúa y tolera abiertamente la impunidad. En tanto, la sociedad se encuentra paralizada por el miedo a la delincuencia. Los políticos no fijan rumbo, ni proponen opciones para salir del obscuro túnel en que hoy se encuentra Sinaloa.
Los partidos y las instituciones públicas son poco funcionales a la sociedad. Desde el poder estatal deliberadamente se erosionó su operatividad. Entonces, ¿cómo están hoy los partidos de cara a 2027? Salvo algún evento de alto impacto o una eventual negociación política que pudiera ocurrir, Morena y sus aliados ratificarán su control sobre la entidad. Son el grupo en el gobierno y aún están en condiciones de ofrecer cargos públicos, candidaturas, contratos, concesiones, becas y múltiples beneficios de los programas federales.
El PAN vive uno de sus peores momentos en Sinaloa, y su deterioro aún no toca fondo. Hoy tiene escasos militantes y varios exdirigentes y liderazgos buscan opciones políticas diferentes. Y es que pese a la critica situación que hay en la entidad, el PAN decidió no ser oposición. Funcionan como un club social y políticamente sólo buscan ser funcionales al Ejecutivo estatal. Desde que abandonaron su ideología y dejaron de atender el voto duro que habían consolidado, este partido ha venido a menos. A todos ofrecen candidaturas, pero hoy por hoy no son verdadera opción electoral.
La influencia política del PRI en Sinaloa está bastante reducida. Es un partido con larga história, pero carece de futuro. No se ocupan en construirlo. Su esencia es estar cerca del poder gubernamental, aunque éste sea su adversario. Es un partido hueco, pues gran parte de afiliados y dirigentes tienen tiempo trabajando dócilmente para el gobierno de Morena. Llegarán a 2027 debilitados. Ellos también decidieron ya no ser oposición en Sinaloa.
Movimiento Ciudadano está descabezado y temeroso de movilizarse. Debido a lamentables acontecimientos recientes, y a su incomprensible cercanía con el Ejecutivo estatal de Morena, rápidamente se desvaneció su atractividad. Ahora nadie se les quiere acercar. Por su parte, el Partido Sinaloense tampoco tiene buen futuro. Este año habrá nuevos partidos políticos en el proceso electoral, pero existe poca esperanza. Quizá alguno de ellos pueda ser útil a los tiempos difíciles que se viven en la entidad. Lo paradójico es que toda la ciudadanía necesita a los partidos para participar en las elecciones que vienen. Es triste decirlo, pero no hay opciones. En tanto, Sinaloa se hunde.
