...

Información para decidir con libertad

Chihuahua, el frentazo de Andy


Estoy a punto de creer que el secretario de Organización de Morena, Andrés López Beltrán, no consulta nada con su padre porque, de haberlo hecho, ni de broma le habría aconsejado ir a Chihuahua a desestabilizar a la gobernadora Maru Campos.

Como presidente, AMLO jamás fue a un evento o lugar donde no tuviera todo bajo control. Igual Claudia Sheinbaum.

No se reúnen con opositores, no reciben a las madres que buscan a sus hijos desaparecidos por el crimen, ni van a zonas de desastre y mucho menos a la inauguración del Mundial de futbol, en el caso de ella, o hacerse presente en reuniones internacionales donde los presidentes hablan al tú por tú y no funciona lo de sembrar preguntas en las conferencias de prensa

Así es que quien alentó a López Beltrán a la fallida aventura de tomar las calles de la capital chihuahuense y desde ahí levantar a la ciudadanía para que exija juicio político a la gobernadora, es su enemigo.

Y si no lo consultó, peor aún. El muchacho no trae nada en la bola.

¿No se fijó en que el senador morenista de Chihuahua, Javier Corral, no se paró en la manifestación? ¿O que el senador Adán Augusto López prefirió ir a una celebración privada en Veracruz?

Andrés López (Andy) llegó al aeropuerto de Chihuahua con un despliegue de guardaespaldas que no tenía ni Obama. Iba pálido de miedo o de sorpresa, delante de la presidenta nacional de Morena y no precisamente por cortesía, sino que caminaba mucho más rápido que Ariadna Montiel porque los escoltas le abrían pasó a él, en medio de gritos y abucheos.

Se subió al vehículo que lo esperaba con la puerta abierta, lívido, presuroso y desconcertado al grado que apenas metió una parte de su cuerpo al coche cerró de un golpe. Por fortuna la presidenta de su partido aún no había tocado el coche porque le habría machucado los dedos.

Andy no supo dónde se metió ni con quién se metió.

Chihuahua tiene una larga historia de rechazo al centralismo y protestas contra la arbitrariedad “del centro” como para que ahora, porque llegan -sin ningún respeto- un tabasqueño y una chilanga, se vuelquen a las calles a tirar a su gobernadora porque cuida la seguridad de los habitantes y combate al cártel asentado en la sierra.

Se equivocaron con Maru Campos. Mostró que sabe operar políticamente (si es que es verdad que organizó los bloqueos carreteros de agricultores) y también mostró que su compromiso es, primero, con sus gobernados y no anda en arreglos con las mafias del narcotráfico como el morenista Rocha Moya y otros gobernadores del partido guinda.

Cuidado con Chihuahua. No es para improvisados.

De seguir por ese camino, Morena podrá dejar intocado el pacto con el crimen organizado, pero va a dañar el Pacto Federal.

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp