México es un paraíso. Un paraíso de la impunidad. Puedes, como Marx Arriaga, hacer un pésimo trabajo con los libros de texto, repletos de errores y saturados de ideología y recibir a cambio el ofrecimiento para convertirte en embajador de México en Costa Rica. Puedes, como Mario Delgado, vincularte al Rey del huachicol, Sergio Carmona, recibir de él dinero sucio para financiar las campañas electorales de Morena y recibir como premio la titularidad de la Secretaría de Educación Pública. Mario …
