Se pueden maquillar cifras, cambiar metodologías, minimizar la magnitud del problema, reiterar que hay supuestas mejoras o pretender lavarse las manos señalando que las desapariciones en México son culpa de otras administraciones. Pero, por mucho que se intente, la realidad persiste. Justo eso se evidenció. Por primera vez en su historia, el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU —órgano que supervisa la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, tratado vinculante …
