Durante años, la conversación sobre responsabilidad social empresarial se concentró en temas ambientales, laborales, de gobernanza y desarrollo comunitario. Sin embargo, la realidad que vive México obliga hoy a ampliar esa visión e incorporar una dimensión que ya no puede ignorarse: la seguridad. No puede hablarse de desarrollo sostenible en un entorno donde miles de empresas operan bajo amenazas, miedo e incertidumbre. La extorsión dejó de ser un delito aislado para convertirse en uno de los principales obstáculos para el …
