Alguna vez leí que las hienas no cazan con el noble sigilo del felino, sino que acechan en manadas cobardes. Así se comportan los grupos políticos cuando orquestan sus ataques en bloque contra el rival solo e indefenso. Eso pensamos muchos al ver a 16 senadores morenistas escenificar uno de los momentos más reprobables que ha presenciado la “Cámara alta” —y ya es mucho decir–. Con su asquerosa ansia por despedazar la figura de una mujer que acudió sola al …
