Nadie te avisa. El refri no manda un correo. El coche no agenda una junta. El cuerpo manda señales, pero uno las ignora porque hay quincena que administrar. Y entonces, un martes sin previo aviso, todo falla junto. No es mala suerte: es coordinación. La vida no mejora: se sostiene. Y a veces, ni eso. Seamos honestos: nadie te explicó que tener cosas significa mantener cosas —y que mantener cosas es un segundo trabajo sin sueldo, sin vacaciones y con …
