Guadalajara, Jal.- Esta no es una columna de opinión escrita por la inteligencia artificial. Cuando se habla de la Ruta del Peregrino en Jalisco, la conversación inevitablemente termina en Talpa. En el camino están la fe, las mandas, el cansancio, las ampollas y esa capacidad tan mexa de caminar kilómetros para pedir un milagro que, con un poco de suerte, llegará a cambiarnos la vida. Pero hay otra ruta que atraviesa el norte de Zapopan y que, si bien no …
