En Morena tienen una forma muy extraña de procesar los cambios. Se va Luisa María Alcalde de la dirigencia del partido, pero previamente sufrió una andanada de fuego amigo. La invitaron a ocupar la Consejería Jurídica, para permanecer en una posición de influencia, pero la sacaron de la jugada del reparto de las candidaturas. Aceptó el cargo, por supuesto, pero lo “pensó un ratito” antes de darle el sí definitivo a la presidenta Claudia Sheinbaum. El que se salvó, al …
