Guadalajara, Jal.- En el planeta entero existen los simulacros de incendio, simulacros de sismo o los simulacros de evacuación. Todos, sin excepción, tienen una lógica sencilla: preparar a la población para que reaccione mejor cuando ocurra una emergencia. Pero luego está nuestro Jalisco de oro y agua de petróleo, donde oficialmente inauguramos los simulacros de narcobloqueos. Salvador Dalí se habría quedado atónito, pues la escena fue digna del más puro surrealismo mexicano, ahogado en salsita de la que sí pica: …
