Guanajuato, Gto.- “Son unos corruptos”. “No sirven”. “Están coludidos”. “Hay que limpiar a la policía de una vez por todas”. Las frases se repiten cada vez que estalla un escándalo. Es políticamente rentable señalar al uniforme. Es sencillo. Visible. Mediático. Pero casi nunca se pregunta quién firma el nombramiento del jefe de policía. Quién decide el presupuesto. Quién define prioridades. Quién ordena, a veces en voz baja, mirar hacia otro lado. En una reunión de gabinete municipal, el director de …
