La integridad de los mandatos de las Naciones Unidas se basa en la imparcialidad, la objetividad y la adhesión rigurosa a la presentación de informes basados en pruebas. Cuando como funcionarios encargados sobre temas de derechos humanos internacionales se desvían de estas normas, no solo comprometen sus mandatos específicos, sino que también socavan la credibilidad institucional de la ONU como árbitro neutral. Desde agosto de 2021, la jordana Reem Al-Salem funge como relatora especial de las Naciones Unidas sobre temas …
