Uno de los saldos que dejó la reciente visita del rey de España a México y, sobre todo, la foto con Sheinbaum, es que resucitó -o tal vez nunca desapareció- un acentuado aldeanismo en la burocracia y la comentocracia, mostrando el episodio como si esa tarde la relación entre ambos países se hubiese levantado, cual ave Fénix, de sus cenizas. ¿Fue algo de eso? Para nada. El documento que en su día envió López Obrador a España fue el exabrupto de …
