Un legado mexicano. Mi historia en Las Mañanitas: tenía nueve años cuando llegamos a vivir a México, y hay imágenes que el tiempo no borra: mis papás hablando con emoción de ese lugar al que querían llevarnos en vacaciones. No era un plan cualquiera… era casi un ritual, recuerdo la expectativa, la sensación de que íbamos a un sitio especial, donde el descanso era distinto, más profundo, más nuestro. Desde entonces, Las Mañanitas quedó tatuado en mi memoria como ese …
