En los tribunales de Estados Unidos las cámaras suelen estar prohibidas, pero persiste el silencioso oficio del dibujante de sala. Nadie discute su lugar y su rol. La presencia de un cronista que retrata con carboncillo al acusado, al fiscal y al juez forma parte de la normalidad más elemental de la justicia: ningún litigante la impugna, ningún juzgador la resiente, ningún fiscal la teme. La práctica de la publicidad sintetiza la pedagogía social del proceso penal. El juicio educa …
