Rubén Rocha Moya volvió a irse. El problema es que también puede volver. En esa diferencia aparentemente menor está una buena parte de la crisis política de Sinaloa. Después de regresar intempestivamente a la gubernatura y provocar una reacción que llegó hasta la Presidencia de la República, Rocha solicitó una nueva licencia. Otra vez indefinida. No definitiva. Las palabras importan porque producen consecuencias. Hoy Sinaloa tiene ante sí tres salidas constitucionales de diferente profundidad: licencia indefinida, licencia definitiva o desaparición …
