Francia vive una ola de protestas que comenzó en los liceos de los suburbios parisinos, extendiéndose por todo el país. El detonante fue las malas condiciones de los centros educativos, con edificios deteriorados, falta de profesores, aulas saturadas y recursos insuficientes. La movilización, sin embargo, ha escalado hasta convertirse en violentos disturbios, con bloqueos, incendios, saqueos y enfrentamientos con la policía. Estas protestas fueron explotadas políticamente por La France Insoumise (LFI), el movimiento de izquierda radical liderado por Jean-Luc Mélenchon, …
