Los legisladores de Morena, tanto diputados como senadores, se han convertido en dóciles ejecutores de la voluntad del Poder Ejecutivo. Nada tendría de malo, si no tuvieran una mayoría, por cierto artificial, que por su peso decide el rumbo de la productividad en las cámaras. Los hemos visto votar, eso sí, sin leer todo lo que les mandan. Igual destruyeron el Poder Judicial que le pusieron aranceles a China. En el caso de iniciativas diseñadas por ellos, sólo tienen permiso …
