Suecia acaba de demostrar que la inmigración puede incidir decisivamente en el resultado de una elección. En las elecciones parlamentarias del 13 de septiembre, el bloque de centroizquierda ganó por una diferencia de apenas 50,000 votos y tres escaños, 176 frente a 173 en el Riksdag, el Parlamento sueco. La diferencia decisiva para la victoria de la izquierda estuvo en el voto de los distritos donde se concentra la población inmigrante. Por ejemplo, en Rinkeby, un suburbio de Estocolmo con …
