Uno de los más graves desafíos planteados por la incertidumbre y el nuevo desorden internacional desatados por la intemperancia de Donald Trump es el quiebre de la alianza transatlántica, que mantuvo la seguridad y alentó la prosperidad mundial por más de siete décadas. Ya desde su primer periodo presidencial (2017-2021) había mostrado su animadversión contra la UE y la OTAN por una intensa hostilidad retórica y por intentos de diplomacia transaccional. En la Estrategia Nacional de Seguridad de EU, presentada …
