La tierra tiembla. Un eco sordo parece escucharse en las filas del régimen. ‘Sálvese quien pueda’, parece alertar. La presidenta llama a estar tranquilos ante el anuncio de otro movimiento telúrico. La tierra tiembla, se llama una película de Visconti: La terra trema. Antes de cumplir 72 horas el desplante de la presidenta Sheinbaum negándose a entregar a Estados Unidos al gobernador de Sinaloa y su banda, porque ‘después vendrían por otros’, e igual que en las vísperas de la solicitud de captura para fines de extradición del sinaloense y los suyos, Los Ángeles Times exhibe ahora a los gobernadores de Sonora y Tamaulipas. Los ubica como testigos colaboradores de las autoridades estadounidenses para, a cambio de paliativos procesales, obtener de ellos información encaminada a seguir escalando en la investigación de narcopolíticos y políticos huachicoleros mexicanos.
Contra el partido y el gobierno. Por su alto puesto en la jerarquía nacional del partido/Estado bajo dominio del expresidente López Obrador, el señalamiento del sonorense parecería un golpe de precisión para sustentar la acusación de Trump de que México está gobernado por los cárteles. Y por la abundancia de versiones sobre el rol del tamaulipeco en la trama del robo y el contrabando de combustible, su incriminación podría apuntar al financiamiento de las campañas del partido oficial en esta década, lo que podría contaminar la elección de la actual presidenta y sacudir a su gabinete, particularmente a su secretario de Educación, presidente del partido oficial en ese trance.
¿Presidenta sin cartas? Washington parece decidido a cortar la huía hacia delante de la presidenta Sheinbaum. La decisión de Palacio de doblar la apuesta con la Casa Blanca y, de hecho, iniciar, ya, la campaña del partido/Estado para las elecciones de 2027 y 2030 con un discurso desafiante contra Estados Unidos, puede dejarla sin fichas.
Recomendar Nota
