Soberanía e irrealidad. No faltan, día con día, nuevas señales de avance del proyecto en construcción de un régimen dictatorial. Sea llevada por la coyuntura y la improvisación, o por un plan preconcebido desde el sexenio pasado, la presidenta parcería contemplar la opción de envolver al país en una coraza nacionalista dirigida a un (inviable) aislamiento. Bajo la bandera de la soberanía, el propósito (hoy por hoy impracticable) parecer ser el de mantener lejos de la mirada internacional, las impunidades …
