El gobierno de México, agenciándose a la mala una mayoría constitucional que no ganó en las urnas, decidió salvarnos del malvado neoliberalismo. Para esto, revirtió la reforma energética del presidente Peña y nos regresó la soberanía al limitar severamente la participación privada en el sector. Incansables, decidieron reinventar al Poder Judicial con jueces elegidos en elecciones abiertas a la ciudadanía. Según ellos, esto garantizaría jueces al servicio del pueblo y nos convertía en el país más democrático del mundo. Lamentablemente, …
