Guanajuato.- Hay una frase que empieza a repetirse en voz baja en algunas escuelas del país: “A ese no le digas nada”. No porque sea el más brillante o el más vulnerable. Sino porque puede generar un problema. El caso reciente en Michoacán —donde un estudiante asesinó a dos maestras— es un hecho extremo. El propio joven, según versiones públicas, se asumía como incel (involuntary celibate): una subcultura digital asociada a frustración y enojo frente a la autoridad y las …
