Hace unos días, una comisión de militantes de izquierda de varios países visitó La Habana. Su intención: dar apoyo y solidaridad al régimen castrista, y mostrar al mundo que las cosas en Cuba no están tan mal como lo denuncian activistas cubanos y medios internacionales. Entre los visitantes estaba Pablo Iglesias, creador de Podemos, esa estafa político-electoral española que nació de la indignación ciudadana, llegó rápido al poder y luego se desvaneció. Hoy sobrevive gracias a pactos con el Partido …
