Formar un partido político en México no es solo difícil: está estructurado para que casi nadie lo logre sin convertirse en lo mismo que pretende cambiar. La ley exige organizar al menos 200 asambleas (de los 300 distritos electorales) con un mínimo de 300 personas cada una, además de reunir más de 256 mil afiliados mediante una herramienta digital diseñada para evitar irregularidades. El objetivo es válido. El problema es que, en la práctica, el diseño no distingue entre control …
