En Washington ocurrió algo poco frecuente: una funcionaria cercana al presidente corrigió públicamente la narrativa oficial. Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, exjueza y exfiscal de distrito en Nueva York, había acusado a un ciudadano de vandalizar el espejo de agua del monumento a Lincoln. Al revisar la evidencia, concluyó que el daño no lo causaron vándalos sino una instalación defectuosa del contratista, y pidió retirar los cargos. Trump la acusó de haberse “doblado como paraguas”. En realidad, …
