En septiembre de 1920, un terremoto brutal sacudió Tuxcacuesco y otros municipios del sur de Jalisco. Juan Rulfo convirtió esa tragedia en El día del derrumbe, uno de los cuentos de El llano en llamas (1953), una sátira feroz sobre cómo el poder convierte el desastre en espectáculo. La trama es simple: el gobernador visita la zona devastada, la gente se conforma con verlo, y para agasajarlo se monta un banquete que termina en borrachera, discursos huecos sobre la democracia …
