En las últimas semanas he sostenido que, en lugar de esperar a que nuestros gobiernos logren resolver las problemáticas públicas —lo cual, a la luz de la evidencia, raya en lo delirante—, necesitamos tomar la iniciativa y comenzar, desde el frente ciudadano, a incidir en su solución. Para ello, debemos partir de una idea fundamental: no todas las problemáticas son iguales. Cada una se compone de problemas diversos y cada uno de esos problemas tiene causas y responsables distintos. He …
