El crecimiento económico ha vuelto al centro del discurso público. Desde distintos planes y programas, el gobierno ha insistido en que México debe acelerar su expansión y aumentar el crédito, y en la Convención Bancaria la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a los banqueros elevarlo de 38% a 45% del PIB para impulsar la inversión y el empleo. El mensaje es oportuno y, en principio, bienvenido: un país con bajo crecimiento difícilmente puede elevar los niveles de vida de su población. Sin …
