México es un país de principios, parece que no podemos terminar nada. No terminamos de entender, por ejemplo, que la amenaza de intervención norteamericana va en serio. La presidenta ha decidido, a pesar de las décadas acumuladas de experiencia diplomática frente a Estados Unidos, tapar el sol con un dedo. Para Sheinbaum no es real una posible intervención (anunciada por el presidente, el vicepresidente y el secretario de Guerra norteamericanos), para ella todo se explica como una conspiración (un compló) …
