El gobierno federal por fin admitió algo evidente: México necesita crecer y el Estado no tiene para financiar solo toda la infraestructura requerida. De esa realidad nació la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica y su recién publicado reglamento, el 8 de mayo. La apuesta es clara: volver a atraer capital privado para obras de largo plazo. Pero la pregunta de fondo es si este nuevo marco institucional podrá enmendar los errores de los últimos …
