Ceci Flores, madre buscadora, no necesitó un informe oficial para encontrar a su hijo. Lo hizo ella, con sus propias manos, con la fuerza que da la desesperación y la dignidad, después de años de búsqueda sin el acompañamiento efectivo del Estado. Muchos años recorriendo el país, organizando brigadas, excavando con otras madres en terrenos que las autoridades nunca priorizaron. Al final, lo que debería ser una responsabilidad no delegable del Estado —buscar y encontrar— recayó, una vez más, en …
