Suele ocurrir que, en las grandes tramas criminales, hay personajes capaces de detectar áreas de oportunidad para salvar el pellejo u obtener beneficios. Son actores que pueden cambiar de piel y que se apegan a las narrativas que convienen o que prevalecen de modo coyuntural. El oficial de barandilla de la Comisaría de Iguala, Bernabé García, es uno de ellos. Está implicado, al menos por omisión, en la entrega de entre 23 y 28 de los estudiantes de Ayotzinapa a sicarios …
