El diseño institucional del federalismo mexicano no es un mero reparto de competencias administrativas, sino un entramado de salvaguardas estructurales destinadas a garantizar la estabilidad política del Estado. Una de las expresiones más complejas y debatidas de este equilibrio es la inmunidad procesal penal —coloreada popularmente bajo el equívoco término de "fuero"—, cuya operatividad frente a los titulares de los Poderes Ejecutivos locales exige un análisis riguroso a la luz del derecho constitucional y la dogmática penal contemporánea. Lejos de …
