En México hay cosas que no pueden hacerse en solitario. Porque uno se puede robar una pluma, una engrapadora, quizás hasta una computadora, si se encuentra distraído el de seguridad. Pero para robar miles de millones se necesita el talento colectivo. Hay que ensayar. Porque el gran saqueo no ocurre cuando un funcionario abre un cajón y guarda un sobre amarillo. Eso es corrupción de solista. Casi artesanal. Y seamos serios, la Transformación no tiene talento para nada que no …
