Manos sobre la ciudad. Contra el lema oficial de ‘La pelota vuelve a casa’, la capital se volvió, en las vísperas del Mundial, una pelotera. El coloquialismo ilustra el paisaje de riñas y grescas, trifulcas y algaradas, vandalismo y sabotajes en el llano, e incompetencia y agandalles en el poder. Es el saldo inicial de un régimen anclado en la ineptitud y lastrado por la corrupción política y pecuniaria. Una tierra sin ley y un régimen con las manos sobre …
