Decía Mao que “la pregunta principal de la revolución” es “¿Quiénes son nuestros amigos? ¿Quiénes nuestros enemigos?” No estoy seguro que el viejo tirano supiera bien a bien quiénes eran sus amigos (porque los cambiaba constantemente, cuando no los ejecutaba o mandaba a un campo de reeducación), pero es claro que en su mentalidad regresiva y despótica se ocupó sobre todo de distinguir a sus “enemigos”. Y en la tarea de hallarlos y acabar con ellos, nunca estaban de más uno …
