Todo lo que sé sobre moralidad se lo debo al futbol, dijo en alguna ocasión Albert Camus, apasionado de las canchas, estadios, y de su equipo, el Racing Universitario de Argel. Yo, en cambio, lo que sé sobre amoralidad es por el balompié (y la política, claro). Desde los partidos llaneros en mi pueblo, donde todos los jugadores acababan borrachos y algunos a golpes, con la camiseta del Atlas, hasta las noticias de la corrupción del FIFAGate en 2015, sobre …
