Como parte de la permanente estrategia de distracción del gobierno mexicano (ante la brutal escalada de despropósitos y fracasos), en días pasados decidieron traerse desde París a la actriz mexicana Salma Hayek para anunciar al mundo las bondades del financiamiento que -gracias al gobierno de Claudia Sheinbaum- se brindará para impulsar a la cinematografía mexicana. Más allá del emotivo y falaz discurso de la actriz veracruzana (pletórico de alabanzas a Sheinbaum y a las gobernadoras de su estado natal y …
