Hay políticos que confunden la tribuna con un ring y la indignación con un espectáculo. El martes, en San Lázaro, el diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla arrojó agua sucia a Jorge Álvarez Máynez, dirigente nacional de Movimiento Ciudadano. Lo asistió su compañera de bancada Xitlalic Ceja, en una escena más propia del cine de ficheras que del Poder Legislativo. Hubo empujones, insultos y acusaciones de asesinato. Política de altura, vaya. “¡Cobarde! ¡Por tu culpa está muriendo la gente de Jalisco!”, …
