A estas alturas ya podemos concluir que la reforma electoral no será una calca del plan C, que tenía como propósito la destrucción del INE, la cancelación de los plurinominales y una drástica disminución del dinero para los partidos políticos. Habrá una propuesta descafeinada, aunque seguramente buscarán áreas de oportunidad para debilitar a la democracia. No hay que engañarse, ese siempre fue el objetivo. Esto no le va a gustar nada a López Obrador, ya que sabe el riesgo que …
