La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, María Dolores González Saravia, está mostrando que entiende muy bien el papel que le toca jugar. Para empezar, en lugar de rechazar el informe de la ONU sobre desapariciones forzadas, pidió que se aproveche y fortalezca la cooperación, que se busque, en todo momento, proteger a las víctimas. Ojalá la escuchen, aunque es dudoso que eso ocurra, porque los actores políticos de la capital del país suelen …
