El caso Ayotzinapa ha vuelto a fracturar la narrativa oficial, pero esta vez el sismo no proviene de un tribunal o de una fiscalía, sino de las entrañas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Bajo la administración de Rosario Piedra Ibarra, ese organismo ha terminado por morderse la cola en un giro de timón que transita de la denuncia científica al blindaje institucional. La publicación de la reciente y controvertida recomendación 208VG/2026 ha consumado lo que las …
