Los atentados del 11 de septiembre de 2001 reconfiguraron la frontera, la soberanía y el crimen organizado en México. A principios de ese año, la diplomacia mexicana apostaba por consolidar el TLCAN y negociar una reforma migratoria para millones de indocumentados. Todo quedó en pausa: Washington impuso la seguridad como prioridad absoluta. Lo que siguió fue una mutación estructural, con lecciones que aún pesan. 1. El crimen se adapta a la vigilancia Con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y …
