Mi edad me ha permitido ser testigo del tercer Mundial en México. Nací en una familia aficionada a ver y realizar ejercicio. Desde pequeño practiqué el deporte de moda en esa época, el squash, y logré competir y ganar torneos nacionales e internacionales. De igual forma, mi padre me heredó su fanatismo por el futbol. A los cinco años de edad, mi papá me regaló mi primer uniforme de los Pumas: una playera azul con rayas doradas. En esa época …
