México ya no vive solamente una crisis de violencia. Vive algo más profundo, más peligroso y más difícil de corregir. Vive una crisis moral del poder. Lo ocurrido hoy con Morena, al anunciar juicio político contra Maru Campos por el caso Chihuahua, confirma una desconexión brutal, no solo con la realidad, también con la frontera elemental entre el bien y el mal. Mientras Sinaloa y otros estados gobernados por el oficialismo enfrentan señalamientos gravísimos de captura criminal, el régimen decide …
