En Jalisco, el gobierno anterior gritaba, vociferaba e insultaba a sus enemigos. El actual sonríe, viaja en episodios de crisis y administra contratos. Puesto en plata pura, Jalisco dejó de ser un estado y pasó a operar como una sociedad anónima, donde casi todo está concesionado, tercerizado o externalizado. Pero con una diferencia abismal: aquí los accionistas no votan… pagan. El caso más reciente es la Tarjeta Única “Al Estilo Jalisco”, presentada como innovación social, pero que en los hechos …
