Desde hace siete años, el discurso oficial ha insistido en que el sistema de Afores es una herencia neoliberal que perjudicó a los trabajadores mexicanos. Se le acusa de generar pensiones insuficientes, de trasladar riesgos a los ahorradores y de haber sustituido un modelo justo por uno orientado al lucro. La coyuntura actual, marcada por las presiones de la CNTE para revertir la reforma de las Afores, ofrece una oportunidad para poner a prueba esa narrativa. La pregunta es simple: …
